Nuestro sitio utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia de navegación. OK

Smartphones y seguridad: cambios en el concepto de intimidad

Smartphones y seguridad

(Foto: lh5.ggpht.com)

Estamos en un punto en el que toda nuestra vida es 2.0. Nosotros somos unos enamorados de Android, de las redes sociales y de sus utilidades, pero lo cortés no quita lo valiente: hay mucho que mejorar en el ámbito de la seguridad. Ahora vemos normal estar conectados 24 horas, y hay personas que tienen la necesidad de contar a la humanidad incluso cuando van al baño. La semana pasada os contamos que un fallo de seguridad en los HTC permitía a algunas aplicaciones acceder a nuestros datos más privados, y no ha sido una noticia que haya puesto el mundo patas arriba. ¿Hemos renunciado a nuestra intimidad? ¿Nos hemos enamorado tanto de los smartphones que hemos descuidado la seguridad y el uso que hacen las compañías de nuestros datos?

Problemas de seguridad en HTC y Sony


Hace unos días os contábamos que se habían detectado agujeros de seguridad en dispositivos HTC y Sony, que permitían a aplicaciones de hackers acceder a nuestros datos privados. Pero si lo pensamos, no hubo una respuesta decente de HTC o Sony. Estos agujeros en los HTC permiten a los hackers aceder a nuestros datos privados, y a nuestras aplicaciones: tarjetas de crédito, números de teléfono, nombres y apellidos de por medio, claro está. HTC respondió escuétamente que estaban trabajando en una solución, sin embargo es la propia empresa la que permite con su software que se puedan recoger datos de sus usuarios, y ese software no puede ser anulado por un usuario porque perdería su garantía. Así que, ¿hasta qué punto estamos en manos de lo que una compañia quiera hacer con nosotros?


Según dicen ellos, la posibilidad de que un hacker tenga éxito en encontrar nuestros datos es bastante remota, pero Sony, por ejemplo, ha admitido que 93.000 archivos contienen información del clientes a la que tienen acceso terceros. Ellos se quedan tan panchos diciendo que esto sólo supone un 0.1% de sus clientes. Pero, que sea altamente improbable que un hacker lo consiga, o que afecte sólo un 0,1% de los clientes es una justificación propia de un niño de 7 años.  A eso le llamamos en España escurrir el bulto.


No nos importa la seguridad, o la ignoramos


Hay otro problema: muy pocos usuarios se preocupan activamente sobre esta brecha en la seguridad, ya sea por desinformación o por ignorancia, y porque pensamos que no podemos hacer nada  contra los gigantes de las comunicaciones. Al final nos conformamos con las explicaciones para niños: "estas cosas pasan, es inevitable",  pero no tiene por qué ser así. Y es que parte de que esto se mejore está en nuestro espíritu crítico y en reclamar a HTC, Sony, y todas las compañías que cuiden los datos de sus clientes. Y es que si lo pensamos, todos rompemos en mil pedazos las cartas del banco antes de echarlas a la basura por miedo a que alguien vea nuestro número de cuenta, ¿por qué no nos preocupan lo mismo nuestros datos en los móviles?


Políticas gubernamentales sobre seguridad


Aunque suene a conspiración, los gobiernos también estén interesados en ese control. Muchas personas en las altas esferas permiten leyes que avalan estas violaciones de seguridad, que ningunean a millones de clientes y permiten que las grandes corporaciones lleven la batuta. Y es que hay muchos intereses de por medio. Por ejemplo, nos enteramos de que el Gobierno alemán espía ordenadores a través de un virus.  ¿Alguien lo ha visto en un informativo? ¿A algún europeo le parece un abuso? No nos parece un tema de debate, damos por hecho que los gobiernos pueden sobrepasar sus competencias en favor de la seguridad nacional y tan tranquilos, porque total, somos nosotros mismos los que hemos decidido compartir nuestra vida online 24 horas.


Cambios en el concepto de seguridad


Según un estudio de GSMA, un 90'% de los usuarios de móvil considera esencial saber si sus datos se está compartiendo con terceros. Y es que, si nos preguntan, decimos que nos importa muchísimo, pero pasar a la acción ya es otra cosa. Esta misma asociación que agrupa a 800 compañias telefónicas de todo el mundo publica sus Principios de Seguridad, ¿pero los han leído sus miembros?


Un estudio de Harris Interactive arroja también un dato curioso, el 50% de los americanos no tendría problema en usar su cámara para espiar a sus vecinos. Y es que si tomamos como normal que nuestros smartphones son dispositivos para vulnerar la intimidad, es normal que veamos natural que otros nos espíen.


La revancha de las redes sociales


Hay una pequeña esperanza: es posible que nosotros también saquemos partido a esas redes sociales. Se está despertando un pequeño movimiento, las redes sociales están vigilando, dando la vuelta a la tortilla y sirviendo para mover conciencias. Puede que en algún momento nos permitan denunciar, como hace la red Actuable, lo que ellas mismas están haciendo con nuestros datos.


¿Hemos renunciado a nuestra intimidad? ¿Hasta qué punto confiamos en las grandes empresas y permitimos que jueguen connuestros datos?  A nosotros nos encantan los smartphones, pero también tenemos esa duda existencial: ¿estábamos mejor antes?
 

Sin comentarios

Escribir un nuevo comentario:

Nuestro sitio utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia de navegación. Más información

OK